Mi alma se enmudece aun con palabras
y mi voz viuda se tiñe de luto
No encuentro ni en las sombras tu rostro
y me grita sin trinar un ruiseñor cantor
Recuerdo enmudecida que gritaba tu nombre,
y se revela ante mí diáfana y borrosa
tu mirada taciturna
¿Que enceguece mi vida?
¡tu! porque no estas en ella
¿Quien podrá decir te amo si te haz ido de mi lado?
No se descuelgan los luceros
de una noche constelada
No se dejan vacíos
en el alma de un poeta
Deja que siga soñando
aun tu rostro divaga en mi pensamiento
Deja que sierren las heridas
de mis soledades
Tú, ya no estas
y me asiste el recordarte
Ahora entierro tu nombre
ahora entierro tu carne
ya no estas más
ya te has ido
y ya me quito el luto
de tu amor vivido
Sabes que te ame sin remedio
y te fuiste si avisarme
yo te digo adios
y que Dios a ti te guarde
Elmira Zuñiga
No hay comentarios:
Publicar un comentario