martes, 12 de noviembre de 2013

ADIOS

Mi alma se enmudece aun con palabras
y mi voz viuda se tiñe de luto
No encuentro ni en las sombras tu rostro
y me grita sin trinar un ruiseñor cantor

Recuerdo enmudecida que gritaba tu nombre,
y se revela ante mí diáfana y borrosa
tu mirada taciturna

¿Que enceguece mi vida?
¡tu! porque no estas en ella

¿Quien podrá decir te amo si te haz ido de mi lado?

No se descuelgan los luceros 
de una noche constelada 

No se dejan vacíos 
en el alma de un poeta

Deja que siga soñando
aun tu rostro divaga en mi pensamiento

Deja que sierren las heridas 
de mis soledades

Tú, ya no estas 
y me asiste el recordarte

Ahora entierro tu nombre
ahora entierro tu carne
ya no estas más
ya te has ido 
y ya me quito el luto 
de tu amor vivido

Sabes que te ame sin remedio
y te fuiste si avisarme
yo te digo adios 
y que Dios a ti te guarde


Elmira Zuñiga

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